Una herramienta de evaluación previa: propósito, datos, límites, decisiones, responsabilidad y sostenibilidad.
Antes de incorporar una herramienta de inteligencia artificial conviene detenerse. No para frenar, sino para decidir mejor. Estas diez preguntas sirven para una sala de clases, un equipo de trabajo o una institución completa.
Si no puedes responder al menos siete, todavía no estás listo para implementar: estás experimentando. Y experimentar está bien, siempre que se sepa que eso es lo que se está haciendo.
Una última recomendación: escribe las respuestas. Una decisión tecnológica que no queda documentada no se puede revisar, corregir ni defender.
Acompañamos el diagnóstico, el mapa de casos de uso y el marco de gobernanza.